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Un buen trato con mi amigo del club de baloncesto

Era ya entrada la noche cuando regresé a casa. Estaba cansado y con unos deseos enormes de tomar un baño caliente. Había jugado al baloncesto, había tomado unas copas con mis compañeros de equipo, y me había puesto extremadamente cachondo cuando le vi la polla a mi amigo Lucas, al ponernos juntos a mear en los lavabos del club. Lucas me gustaba mucho, pero era un chico inaccesible. No había nada que hacer. Sólo pensaba en sus putas y en la manera de meterla por el primer coño que encontrara. Mucho me gustaba él. Pero más me gustó su verga. ¡Vaya pedazo de carne! Era lógico que las chicas se la rifaran.

Llegué a casa exhausto y por desgracia, cachondo perdido. Y digo por desgracia, porque me encontraba solo y sin nadie con quien compartir aquel deseo enorme de sexo que tenía. Me desnudé y me metí en el baño. Frente al enorme espejo comencé a darle un masaje a mi polla que no tardó mucho en dar sus primeras muestras de excitación. Pasé mi mano por mis glúteos y la llevé hasta la entrada de mi peludo culo. Aunque nunca me habían poseído, imaginé cómo sería si alguno de mis compañeros de equipo me metiera su endurecido pene por aquel agujero.

Nunca me han penetrado porque a mí siempre me ha enloquecido que me la mamen. Es algo que me priva. Dejar que me coman la polla y comerme yo la del vecino es algo por lo que siento verdadera debilidad. Para mí es un placer inigualable. Pero aquella noche, no sé la razón, precisaba que alguien me enculara. Pensé en mis compañeros del club, quitándose lentamente la ropa de sus cuerpos musculosos y masajeándose bien los cojones. Sin apenas darme cuenta de lo que hacía comencé a meterme un dedo por el ano, mientras me estrujaba la polla que ya estaba completamente tiesa.

Estaba a punto de comenzar a hacerme una soberana paja, cuando oí el timbre de la puerta. No esperaba a nadie. ¿Quién podría ser a aquellas horas tan intempestivas? Me envolví en el albornoz y salí a abrir la puerta: era Rubén, un mecánico que tenía su taller en la esquina de mi calle y que vivía en el ático de mi casa.–¡Hola! –me dijo, sonriéndome espléndidamente- Se me ha jodido la televisión y no quiero perderme el partido de tenis que están pasando en estos momentos. ¿No te importa que lo vea en tu casa? Yo estaba completamente solo. La compañía de Rubén me agradaba y siempre había la posibilidad de alegrar la noche. Rubén conocía mis aficiones homosexuales.

Aunque a él siempre le gustaron las chicas, conmigo había probado más de una vez lo que era tragarse un buen cipote. En su propio taller, habíamos jodido varias veces. El me la chupaba a mí, yo se la chupaba a él. Nos masturbamos mutuamente o por separado, pero gozando siempre contemplando nuestras mutuas corridas. Era un macho ibérico, pero totalmente liberado y sin prejuicio alguno. Le gustaba follar. Eso era todo.–Pasa –le dije, devolviéndole la sonrisa- Estás en tu casa. Iba a tomar un baño caliente. Sírvete una copa, mientras yo me baño y ahí tienes la televisión a tu entera disposición. Jamás fui tan rápido en bañarme.

Estar junto a Rubén podría ser mucho más jugoso que bajo la ducha. Cuando regresé al salón, Rubén ya se había servido la copa. Estaba tumbado en el diván con las piernas completamente abiertas y atento al partido de tenis. Miré su bragueta. Nada anormal había en ella, a excepción del bulto que se le notaba siempre. Pensé en su polla que tantas veces había chupado y me puse cachondo. Rubén poseía una verga enormemente dura. Totalmente recia y descapullada al máximo. Siempre que se excitaba solía mojarse el capullo con su propia saliva. Decía que era la lubricación necesaria para una buena follada. No traté de disimular mi excitación y dejé que la punta de mi piedra apareciera por entre los pliegues del albornoz. Me senté frente a él para hacerle reaccionar. Pero el maldito partido de tenis le tenía completamente “enganchado”.

Mi mano no dejaba de bucear por mi entrepierna. Y otra vez me surgió el deseo de la penetración. Puse un pie sobre la butaca, estiré la otra pierna del todo y me acomodé con la suficiente habilidad para que mi culo quedara al descubierto y como en plan de espera. Otra vez me hurgué en el ano. Me metí un dedo casi absolutamente. Suspiré. Mi carajo, para entonces, ya estaba al descubierto total y en plena erección. El partido de tenis no terminaba nunca. Rubén bebía su copa y por un momento retiró su atención del televisor. Me miró en silencio y me hizo un guiño significativo.

Pero su bragueta no tomaba volumen alguno. Comencé a masturbarme con descaro. -¿Por qué no te esperas a que termine el partido? –dijo, de repente, el suculento mecánico. -Porque para entonces, a lo mejor, ya se me han ido las ganas –respondí, y continué meneándomela. Sin mediar palabra alguna, se alzó Rubén de su asiento, apagó la televisión y se precipitó sobre mí. -¡Impaciente! Pareces un crío. Buscó mi boca y me dio la lengua. Se mezclaron nuestras salivas. Después él comenzó su descenso hacia mi polla. Pero yo le detuve.–¡No, Rubén! Hoy quiero probar algo que no he hecho nunca. ¿Quieres metérmela?–Sí. Es algo que siempre he deseado hacer contigo, pero que nunca me atreví a pedirte. Se desnudó en un minuto y es que me gustan los vídeos de travestis follando.

Nos tumbamos sobre la alfombra. Se puso sobre mí. Me la colocó entre las piernas y comenzó a moverse como si la tuviera dentro de un coño. Yo permanecí en una pasividad absoluta. Sentía el calor de su rabo entre mis muslos y el jadeo de su pecho sobre mí. Me di la vuelta sin que me lo pidiera y le ofrecí la virginidad de mi culo. Apretó todo su sexo contra mí y jugueteó con su verga mayúscula entre la hendidura de mis glúteos. Se retiró unos milímetros, sólo los necesarios para depositar, justo al final de mi espalda, abundante saliva; enseguida dejó que la punta de su cipote se impregnara bien de ella y la dejó resbalar hasta la puerta de mi ano. Comenzó a empujar muy despacio, con gran precaución, casi con miedo.

Sabía que yo era virgen y que la penetración había de ser trabajosa. Pero él era un hábil follador. Lograría desvirgarme casi sin que yo me diera cuenta. Todo ocurrió como Rubén lo previno. Fue dilatándome poco a poco y, cuando comprendió que la entrada de mi culo recibiría toda su carne de macho sin problema alguno, empujó más fuerte. Entró la cabeza de la polla y yo percibí un ligero desgarro. También un principio de placer desconocido. Siguió apretando y todo su bastón de mando se perdió dentro de mí. Me estaba follando insuperablemente.

Como un auténtico maestro del amor.–¡Qué placer más grande! –le escuché susurrar- ¡Qué gusto! Sólo necesito unos cuantos movimientos para que me llenase de leche. Se había corrido como nunca y yo también como nunca y sin que nadie me tocase la polla, me descargué sobre la alfombra. Después, nos duchamos juntos y aquella noche, por primera vez en su vida, luego lo haría otras muchas noches, Rubén durmió entre mis brazos. Sin proponérnoslo, nos hicimos amantes.

 

¿Conoces el Festival Abril en Tango?

El Tango es un género musical muy famoso en países como Uruguay y Argentina, aunque ha logrado esparcirse por todo el mundo. Cada año son muchos los Festivales que se celebran en su nombre, pero este 2017 Montevideo lanza el primer Festival Abril en Tango conmemorando la Cumparsita, un emblemático tango que está rumbo a su centenario.

Dónde se celebrará

El lugar de la celebración del Festival Abril en Tango será en la exitosa sala Zitarrosa de Montevideo. Donde jóvenes artistas uruguayos interpretarán temas de ese género musical. La celebración será por todo lo alto, según los explicó el director de la sala, Jorge Schellemberg.

Los encargados quieren asegurarse que este importante género que representa al país en todo el mundo, brille durante el festival y sea recordado como se merece, pues no todos los días se están cumpliendo 100 años de la creación de La Cumparsita.

Los detalles

Durante todo Abril se estarán celebrando Festivales de Tango por todo Uruguay, pero lo que diferencia al Festival Abril en Tango de todos los demás es que se contará más que todo con la presencia de músicos jóvenes que hoy hacen tango y que hacen un tango más moderno y algo diferente, pero que sigue conservando su estilo único. Pues la idea del festival es mostrar que el género va mucho más allá de lo siempre conocido y de escuchar y aceptar las nuevas propuestas.

Se  quiere dar la oportunidad a los nuevos talentos mientras se recuerda el pasado y los inicios del tango, pero sin olvidar que todo sigue avanzando y que los jóvenes vienen con mucha energía y música de calidad.

Se contará con la presencia de agrupaciones como el Cuarteto Ricacosa, con su nuevo repertorio musical Guri. La cantante Maia Castro, una de las exponentes más importantes de Uruguay. La Orquesta típica Randolfo, compuesta por siete músicos uruguayos de tango; liderada por Luis “Chato” Arismendi. Y muchos otros músicos que harán del festival unos días maravillosos.

Los inicios de la música clásica italiana

Italia es el país rey de la música lírica. Es uno de los máximos exponentes de la música clásica en el mundo y es la tierra nata de compositores reconocidos tales como Paganini, Rossini, Donizetti, Verdi, Puccini, Salieri, Tartini o Vivaldi. Incluso ha sido el sitio de inspiración para muchos otros famosos compositores extranjeros que encontraron en la música clásica italiana a la musa que los convertiría en importantes exponentes.

Desde la antigüedad

Los inicios de la música clásica italiana se trasladan a hace muchísimo tiempo, mucho antes de la invención de la electricidad o de los automóviles. Este género es uno de los más importantes a nivel mundial y en Italia se considera como la cuna de la música clásica. Es por ello que cada año se celebran numerosos festivales en el país que conmemoran algunos de los hechos más importantes de la cultura mientras se dan a conocer nuevos compositores.

Uno de los estrenos que más figuran son los del teatro  alla Scala de Milán; es conocido como “el templo de la lírica y fue construido por la emperatriz María Teresa de Austria después del incendio, que en 1776 destruyó el Teatro Regio Ducal de Milán. En este lugar tienen cita algunos de los espectáculos más importantes del mundo y se considera uno de los más antiguos de Italia.

Fenice, el teatro lírico principal en Venecia que se encuentra en el Sestriere de San Marco, en Campo San Fantin, es otro de los más resaltantes de Italia y donde se presentan importantes conciertos como el Concierto de Nochevieja. En la temporada lírica se desarrollan presentaciones de talla internacional. Este teatro fue en más de una ocasión destruido por las llamas y reconstruido magníficamente, la última renovación fue en 2003.

El histórico Teatro Regio, el teatro lírico mandado construir por Víctor Amadeo II, cuya fachada original del siglo XVIII forma parte del Patrimonio de la Unesco, junto al resto de residencias saboyanas. Allí se muestran obras importantes y es uno de los teatros más representativos del mundo y cuna de la música clásica italiana.